Los restos óseos encontrados en un campo cercano a Gobernador Costa corresponderían a más de mil guanacos, de acuerdo con una estimación de los investigadores. Durante el allanamiento también secuestraron armas, herramientas de faena y materiales de empaque similares a los incautados el día anterior en Esquel.
El procedimiento se realizó el viernes en un establecimiento rural ubicado sobre la Ruta Provincial 23, a unos 200 kilómetros de Esquel. Lo solicitó el procurador de Fiscalía Ismael Esteban Cerda y participaron integrantes de la División de Investigaciones (DPI) de Esquel y de la Comisaría de Gobernador Costa. La causa investiga una presunta red dedicada a la caza furtiva y a la comercialización ilegal de fauna silvestre.
En la inspección visual se registraron restos óseos dispersos por el predio, identificados como de guanacos (Lama Guanicoe). Personal de Criminalística documentó el hallazgo y estimó que corresponderían a más de mil ejemplares.
En el campo se incautaron armas de fuego, reflectores, balanzas, cuchillos, cortadoras y otros elementos que servirían para procesar carne. También hallaron bolsas de nylon y cajas de empaque iguales a las secuestradas el jueves en la camioneta de uno de los imputados. En los allanamientos realizados ese día en Esquel se habían encontrado carne en mal estado y cámaras frigoríficas.
Informes técnicos incorporados al expediente indican que el establecimiento no tenía movimientos de hacienda ni habilitaciones sanitarias del SENASA o del Juzgado de Paz. Para los investigadores, habría funcionado como un lugar de faena clandestina y acopio.
La causa apunta a una organización de al menos seis integrantes que, presuntamente, abastecía a los mercados de Esquel, Trevelin y El Bolsón. La investigación también sostiene que se ofrecían productos a través de redes sociales. Los elementos reunidos hasta el momento indican que la caza se habría realizado fuera de temporada, en cantidades superiores a las permitidas y con fines de lucro, durante un período prolongado.
La orden judicial autorizó registros en domicilios y vehículos, requisas personales y el secuestro de elementos. Entre lo incautado hay armas, municiones, visores nocturnos, miras telescópicas, sierras, moledoras de carne, bateas, balanzas y teléfonos celulares de las personas involucradas que estaban presentes. También fueron requisados una camioneta Toyota Hilux y un Peugeot Hoggar, ambos registrados a nombre del principal imputado.
La investigación contempla una presunta infracción a la Ley Nacional 22.421, artículo 27, y a la Ley Provincial XI N° 10. Además, incluye la imputación por el artículo 206 del Código Penal, referido a la violación de leyes de policía sanitaria animal.
El expediente también aborda posibles riesgos para la salud pública. Informes firmados por Diego Sabán, jefe del Departamento Provincial de Bromatología, y por la Mesa Intersectorial —integrada por SENASA, Salud y Ambiente— advierten sobre un aumento de brotes de Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) en la región. Señalan como factores de riesgo la faena sin inspección veterinaria ni controles de trichinella u otros patógenos, y la posible pérdida de la cadena de frío durante traslados nocturnos por ruta.
En los allanamientos participaron el jefe de AURE, comisario Melipil; el jefe de la DPI, comisario González; personal de la División Policía Científica de Esquel; el jefe de la Comisaría de San Martín, comisario Morales; y el oficial principal Montecino, jefe de la Comisaría de Gobernador Costa.
La causa sigue en curso y se analizan los elementos secuestrados para determinar el alcance de la red de compradores y si existen otras ramificaciones.






