El Gobierno nacional espera que el papa León XIV aborde la doctrina social de la Iglesia, los dilemas éticos de la inteligencia artificial (IA) y la inmigración durante su visita a la Argentina, prevista para la próxima semana. En la Casa Rosada descartan que el viaje tenga como objetivo cuestionar directamente las medidas del presidente Javier Milei.
Agenda y reunión con Milei
El Ejecutivo presenta la visita como estrictamente «apostólica» y niega que tenga una intención política local. León XIV llegará el próximo domingo desde Montevideo, Uruguay, y permanecerá en el país hasta el miércoles. Tiene previstas misas, recorridas y actividades oficiales en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en las provincias de Córdoba y Buenos Aires.
La reunión bilateral con Milei está prevista para el domingo 8 de noviembre. En el Poder Ejecutivo creen que la inteligencia artificial ocupará un lugar central en el encuentro.
El presidente argentino se define como un «tecnooptimista fanático» y promueve el desarrollo de la IA sin regulaciones previas. León XIV sostiene una postura más cautelosa: en mayo pasado publicó su primera encíclica, titulada Magnifica Humanitas, en la que reclamó marcos jurídicos internacionales para el desarrollo de esta tecnología. También advirtió que no es moralmente neutra y pidió evitar que termine por dominar al ser humano.
Doctrina social e inmigración
En el Gobierno reconocen que la doctrina social de la Iglesia estará presente en las intervenciones del Pontífice, pero descartan que la visita busque confrontar con la administración libertaria. Funcionarios sostienen que, aunque algunos puedan interpretar sus palabras como una crítica a la situación económica y social argentina, el mensaje tendrá alcance general. Entre los temas previstos mencionan la falta de empleo a escala global, los desafíos tecnológicos futuros y la crisis migratoria internacional.
También se espera que León XIV defienda la dignidad de las personas migrantes y se refiera a los desafíos humanos vinculados con la gestión de fronteras en la región. Funcionarios nacionales confían en que mantendrá una posición neutral y no intervendrá en la política doméstica argentina. Aun así, admiten que el mensaje social tendrá impacto en la agenda pública y podrá ser interpretado políticamente por distintos sectores.






