El Instituto María Auxiliadora (IMA) de Rawson puso en marcha la construcción de un gimnasio cubierto para sus más de 700 estudiantes. Los trabajos comenzaron en octubre, antes del 134° aniversario de la institución, que se cumplirá el 20 de noviembre.
El inicio de la obra reunió a docentes, directivos, familias y egresados. La directora del establecimiento, Raquel Zatarain, expresó: “La verdad que es una alegría inmensa que tenemos porque después de tantos años este sueño se está plasmando. Este es un sueño de muchos”.
Zatarain también contó que participaron antiguas alumnas, quienes recordaron las gestiones y actividades a beneficio impulsadas durante décadas para hacer realidad el proyecto.
Hasta ahora, las clases de Educación Física y las propuestas recreativas dependían del clima. La escuela necesita un lugar techado para que niños y adolescentes puedan realizar esas actividades tanto en los días de viento y bajas temperaturas del invierno como cuando hace calor. “Nosotros necesitábamos este espacio, un espacio techado donde podamos llevar a cabo las actividades”, señaló la directora.

Etapas y características del proyecto
El plan, a cargo del equipo técnico encabezado por el arquitecto Camaño, se ejecutará en etapas. La primera comenzó en octubre y tiene un plazo previsto de 12 meses: contempla el contrapiso, las paredes perimetrales y el techo.
Para una segunda etapa se proyectan sanitarios y vestuarios, luminarias y equipamiento para distintas disciplinas deportivas. El diseño incluye una fachada moderna integrada al área central de la ciudad. La distribución de la cancha y sus dependencias fue acordada con los profesores de Educación Física del colegio.
La institución espera que el gimnasio también pueda albergar encuentros del Movimiento Juvenil Salesiano (MJS) y recibir a otras comunidades. “Nos gustaría ser centro del Movimiento Juvenil Salesiano (MJS), que vengan a albergar a otras comunidades y, bueno, en este momento no podíamos hacerlo”, afirmó Zatarain.
Pedido de precaución en la zona
Las autoridades del colegio pidieron comprensión a las familias que llevan a los alumnos y a los vecinos que circulan por el sector. El vallado y el ingreso de maquinaria y materiales reducirán temporalmente el espacio para estacionar y el paso peatonal.
El equipo directivo solicitó extremar los cuidados durante los horarios de entrada y salida escolar mientras duren los trabajos.






