El canciller Pablo Quirno planteó en la reunión de ministros de Relaciones Exteriores del G20 que Argentina puede aportar energía, alimentos y minerales críticos para la infraestructura digital. El encuentro se realizó en Atlanta, Estados Unidos.
En un comunicado posterior a su intervención, el funcionario sostuvo que el país podría participar del desarrollo tecnológico global y abastecer recursos necesarios para los centros de datos.
«Las súper inteligencias y los centros productores de energía y minerales se retroalimentan y se potencian, por lo que también podemos ver un boom de data centers y sus sectores asociados en nuestro país», sostuvo el canciller durante el encuentro.
Quirno también mencionó la posibilidad de que Argentina provea la energía y las tierras raras que requieren los centros de datos (data centers) destinados a procesar modelos de superinteligencia.
El término «superinteligencia» es promovido por la administración del presidente estadounidense Donald Trump y fue incorporado en documentos oficiales de la Casa Blanca. Desde septiembre, el gobierno impulsa que organismos públicos reemplacen «inteligencia artificial» por esa expresión, con el objetivo de evitar regulaciones restrictivas para el sector tecnológico y sostener la competitividad frente a China. Esta semana, el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, también utilizó el concepto.
La intervención de Quirno se produjo después de que la delegación argentina votara junto a Estados Unidos e Israel en la Asamblea General de la ONU contra una resolución sobre el embargo a Cuba. Al cierre de la participación argentina en la cumbre, el canciller planteó la importancia de la integración comercial y de atraer inversiones tecnológicas al mercado del país.






