Restos fósiles encontrados en Neuquén permitieron identificar una nueva especie de dinosaurio carnívoro: Rinconraptor pipoae, un megaraptórido que vivió hace unos 86 millones de años.
El estudio, publicado en la revista Palaeontologia Electronica, fue encabezado por Ariel Méndez, especialista del CONICET, junto con un equipo multidisciplinario de instituciones argentinas y extranjeras. Los megaraptóridos se distinguían por sus extremidades delanteras desarrolladas y sus grandes garras.
El nombre Rinconraptor alude a Rincón de los Sauces, localidad cercana al yacimiento de Cerro Overo, donde se hicieron las excavaciones. La segunda parte del nombre, pipoae, homenajea a Laura Pipo, investigadora que participó en la campaña de rescate fósil de noviembre de 2019 y falleció al año siguiente.
La búsqueda empezó en 2016, cuando especialistas del Museo Argentino Urquiza hallaron vértebras aisladas y delimitaron el área de trabajo. Tras varias campañas, en 2019 se recuperaron restos que incluyen un húmero y fragmentos de tibia. La pandemia de COVID-19 demoró luego el estudio.
A partir de comparaciones con otros fósiles, el equipo calculó que el ejemplar medía alrededor de siete metros. Otros restos relacionados indican que la especie pudo superar los ocho metros. Sus brazos y manos eran muy desarrollados, con garras de hasta 40 centímetros, a diferencia de los abelisáuridos de la misma época, que tenían brazos reducidos.
La convivencia de ambos grupos en ese período plantea interrogantes sobre cómo se repartían los recursos en el ecosistema de Cerro Overo-La Invernada. En el lugar también vivieron herbívoros, cocodrilos y tortugas prehistóricas.






