La exhibición de rifles semiautomáticos AR-15, AR-10 y M1A SOCOM 16 en armerías de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires volvió a poner en discusión la tenencia de estas armas en el país.
Dictado el 18 de junio de 2025, el Decreto 397/2025 sustituyó la prohibición general que, desde hacía más de tres décadas, alcanzaba a los fusiles semiautomáticos con cargadores desmontables. En su lugar, estableció un régimen de autorizaciones especiales a cargo de la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC).
La medida generó posturas contrapuestas. Algunos sectores defienden la tenencia para la práctica deportiva, mientras que analistas en seguridad advierten sobre los riesgos de ampliar la capacidad de fuego en el ámbito civil.
«La norma no transformó a estos fusiles en armas de venta libre, sino que fijó un régimen administrativo y operativo riguroso que requiere antigüedad, guarda especial y destino deportivo específico bajo la órbita de ANMaC», señalaron fuentes del sector de comercialización de armamento.
Qué exige la autorización
La reglamentación fija condiciones administrativas y técnicas para solicitar la tenencia de un rifle semiautomático de gran calibre:
Legítimo usuario: contar con una credencial vigente de Legítimo Usuario de Armas de Fuego de Uso Civil Condicional (LUCC) y acreditar una antigüedad continuada mínima de cinco años en esa categoría.
Antecedentes y salud: no registrar antecedentes penales ni causas judiciales en trámite y aprobar los exámenes psicofísicos exigidos por la ANMaC.
Guarda G2: demostrar que el domicilio dispone de medidas de seguridad reforzadas, como cajas fuertes o armeros blindados homologados.
Identificación y destino deportivo: el arma debe tener el Código Único de Identificación de Materiales (CUIM) y su número de serie registrado. Además, el solicitante debe justificar la práctica deportiva en polígonos habilitados.
Sin portación: la autorización de tenencia no habilita a portar el arma ni a trasladarla cargada o lista para su uso en la vía pública.
Quienes respaldan el cambio sostienen que Argentina mantiene controles más estrictos que otros países. Sus críticos, en tanto, plantean la necesidad de reforzar la prevención frente a posibles accidentes o hechos de violencia.






