Las iniciativas vinculadas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) suman más de US$ 205.000 millones, entre proyectos aprobados y otros que están en evaluación. El dato fue destacado por la secretaria Legal y Técnica de la Presidencia, María Ibarzabal Murphy, durante una exposición en el foro de IDEA, moderada por Bernardo Cassagne.
Previsibilidad jurídica
La funcionaria sostuvo que la seguridad jurídica ocupa un lugar central en las reformas impulsadas por el Gobierno de Javier Milei. Según planteó, la meta es construir «una Argentina más previsible, más estable y más amigable con la inversión privada». También resumió su postura con la frase: «donde no hay certeza, no hay inversión».
Ibarzabal Murphy explicó que la Secretaría busca traducir las decisiones políticas en normas aplicables y duraderas. Entre los objetivos mencionó reducir regulaciones superpuestas, burocracia e intervenciones acumuladas durante décadas.
Al responder sobre litigios internacionales, incluido el caso YPF, y la reputación del país, afirmó: «La única instrucción política que recibo es hacer las cosas bien». Añadió que se respetan los procedimientos para contribuir a la previsibilidad institucional a largo plazo.
Proyectos en evaluación
La secretaria señaló al DNU 70/2023 y a la Ley Bases como instrumentos para dar estabilidad normativa. La ley habilitó privatizaciones, modificó la Ley de Procedimientos Administrativos, reorganizó organismos, eliminó fondos fiduciarios y creó el RIGI.
Sobre ese régimen, indicó que contempla «estabilidad por 30 años, un esquema tributario y cambiario competitivo y protección frente a cambios arbitrarios». Lo presentó como una referencia del esquema de reglas que el Gobierno busca extender al resto de la economía.
El RIGI cuenta con 27 proyectos aprobados por más de US$ 75.000 millones y otros 21 en evaluación, por más de US$ 130.000 millones. Las iniciativas comprenden minería, energía, infraestructura, industria automotriz, siderurgia y energías renovables.
El régimen está destinado exclusivamente a emprendimientos nuevos, con el propósito de no distorsionar la competencia.






