A 232 días del discurso de apertura de las sesiones ordinarias, el Gobierno todavía no logró avanzar con varios proyectos centrales y debe revisar prioridades mientras se acerca el cierre del período. La gestión había presentado este año como el de mayor volumen de transformaciones estructurales de la historia del país.
Tras conseguir la reforma laboral en sesiones extraordinarias, el presidente Javier Milei anunció el envío de nueve paquetes con diez proyectos clave. Pero el Presupuesto 2027, la reforma electoral y los cambios en la Carta Orgánica del Banco Central aún no avanzaron en el Congreso.
Una fuente oficial atribuyó parte de la demora a la investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra el exjefe de Gabinete Manuel Adorni, que, sostuvo, ocupó tres meses de actividad legislativa. También indicó que en el Gobierno había preocupación por la posibilidad de que la oposición impulsara su destitución.
Los fallos de la Corte Suprema de Justicia reabrieron, además, el debate constitucional sobre el DNU 70/2023. En el entorno del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, reconocieron que la discusión alteró los planes de trabajo y forzó una revisión de las prioridades inmediatas de La Libertad Avanza.
Sin mayoría propia en ninguna de las cámaras, el oficialismo necesita negociar con gobernadores y bloques aliados. Dentro del Gobierno hay diferencias sobre el ritmo de esas conversaciones: el ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, propone acelerar los acuerdos para dar previsibilidad al plan económico, mientras que el sector de Martín y Eduardo «Lule» Menem apuesta por una negociación más flexible.
En el bloque oficialista del Senado advierten que la cercanía de las elecciones complica el diálogo con las bancadas provinciales. A un mes y medio del cierre del período ordinario, el Gobierno busca reunir apoyos para que la falta de consensos no condicione su camino hacia el año electoral de 2027.






