La actividad económica retrocedió un 2,9% en julio y distintos analistas privados ven difícil que el tercer trimestre cierre con un resultado positivo. En el Gabinete reconocen que la microeconomía «está golpeada pese a una macro ordenada», mientras observan bajas en la recaudación impositiva y el consumo masivo.
Las proyecciones oficiales y el cuadro económico
Ante la Cámara de Comercio de Estados Unidos, el presidente Javier Milei afirmó que el país está «en niveles máximos de PBI» y anticipó «cuatro años de crecimiento». También destacó que el desempleo se ubica por debajo del 8%. El ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, había dicho que los próximos 18 a 20 meses serían «los mejores que Argentina haya visto en las últimas décadas».
En reuniones reservadas con el equipo de ministros, Milei habría anticipado dificultades, aunque estimó que el despegue empezaría en noviembre. Fuentes del Gabinete describieron una microeconomía complicada pese al ordenamiento macroeconómico. Los equipos técnicos también siguen de cerca la caída de las ventas y del consumo masivo.
Qué estiman las consultoras
El economista jefe de Adcap, Federico Filippini, planteó que desde agosto se necesitarían subas mensuales cercanas al 3% para evitar una contracción en el trimestre. Federico González Rouco, de Empiria, sostuvo que, luego del dato de julio, es muy difícil que la actividad no termine el período en negativo: calculó que haría falta un crecimiento acumulado cercano al 6% entre agosto y septiembre.
Claudio Caprarulo, de Analytica, advirtió que la caída de julio dejó poco margen y señaló a la recesión técnica como la hipótesis principal. Para Gonzalo Carrera, de Equilibra, la contracción suma incertidumbre sobre si será transitoria o si refleja un deterioro persistente. En tanto, Diego Piccardo, de la Fundación Libertad y Progreso, estimó que podría haber un rebote entre agosto y septiembre, aunque consideró poco probable que el tercer trimestre tenga números positivos frente al anterior.






