Comedores y merenderos de distintos puntos del país reciben a más personas y algunos ya tienen listas de espera. La desocupación, la pérdida del poder adquisitivo y el aumento del costo de los alimentos básicos dificultan sostener la asistencia.
Más demanda y recursos limitados
Natalia «Naty» Molina, referente de la Corriente Villera Independiente y responsable de un comedor en la Villa 21-24 Zavaleta, en Barracas, dijo que la concurrencia creció un 50% durante el último año. «Somos 16 personas para 900. La comida que nos manda el Gobierno se divide en cuatro comedores de la zona, pero no alcanza. No recibimos subsidio, nos autogestionamos y se nos hace difícil sostener el gas, ollas y utensilios. Viene cada vez más gente y tenemos que decirles que se anoten en una lista de espera».
Álvaro Chandi, colaborador de la misma organización, indicó que brindan almuerzo y cena a 250 familias. También señaló que no reciben subsidios para las cocineras y que el Gobierno porteño les exige padrones detallados.
En el sur del conurbano bonaerense, algunos merenderos pasaron de recibir a 60 chicos a superar los 100 asistentes, incluidos vecinos de zonas cercanas. Ante la falta de asistencia estatal a gran escala, varios espacios achicaron las porciones o redujeron los días de atención. Para evitar el cierre, recurren a donaciones de comercios y ferias vecinales.
Menús más limitados
La falta de insumos también repercute en las viandas. Por el costo de la carne, los lácteos, las frutas y las verduras frescas, los menús se concentran en harina, fideos y arroz. Profesionales de la salud y la nutrición advirtieron que una dieta de esas características puede derivar en malnutrición y dificultades en el crecimiento.
Niños y adultos mayores están entre los grupos más afectados. Para muchos chicos, la comida del comedor es la única ingesta sólida del día. En escuelas de barrios periféricos señalaron que la situación se manifiesta en falta de atención, cansancio persistente y un deterioro general de la salud, con posibles consecuencias para su desarrollo.






