Las consultoras privadas proyectan que la inflación mensual se mantendrá cerca del 2% durante el último trimestre de 2026. Tras los registros de 1,7% en agosto y 1,9% en septiembre, calculan que octubre cerrará entre 1,8% y 2%. Entre las variables que siguen están el dólar, los costos de la energía y la incertidumbre política.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publicará el dato oficial de octubre el 12 de noviembre. Los relevamientos privados advierten que la estacionalidad de algunos rubros y la inercia de los precios regulados dificultan una desaceleración más pronunciada. También describen un consumo masivo débil y ajustes de costos.
Alimentos en alza e indumentaria en baja
Los datos de la tercera semana de octubre reflejaron diferencias entre rubros. Eco Go estimó que la inflación del mes se ubicará entre el 1,8% y el 1,9%.
En ese período, Alimentos y bebidas no alcohólicas avanzó un 0,59%. Los mayores incrementos se dieron en panificados y cereales (2,1%), frutas (1,7%), azúcar y dulces (1,2%) y verduras (0,8%). Por el contrario, Prendas de vestir y calzado retrocedió un 1,75%: los pantalones bajaron hasta 7,1% y el calzado, 4,2%.
Lorenzo Sigaut Gravina, economista de Equilibra, calculó que octubre terminará con una inflación cercana al 1,9%. El relevamiento semanal de la consultora había marcado un 0,4%.
«La tercera semana mostró un incremento algo superior al previsto, principalmente por aumentos en verduras e indumentaria asociados al cambio de temporada. Un resultado del 2% representaría una dificultad adicional para el Gobierno», analizó Sigaut Gravina.
La carne y la energía, entre las presiones
Para noviembre y diciembre, las estimaciones ubican la inflación mensual entre el 1,5% y el 2%. Uno de los rubros bajo seguimiento es la carne vacuna, cuyos precios mayoristas acumularon un alza del 3,6% en tres semanas consecutivas.
Sebastián Menescaldi, economista de Eco Go, señaló el posible impacto de la carne en la canasta básica:
«Noviembre suele presentar presiones estacionales sobre el precio de la carne, a las que podrían sumarse factores climáticos que afecten la producción. Consideramos probable que la suba continúe oscilando entre 1,5% y 2%, con mayor cercanía al límite superior», expresó Menescaldi.
Por su parte, Claudio Caprarulo, economista de Analytica, indicó que los precios mayoristas subieron un 3,2% en septiembre, con impulso de la energía y los combustibles.
«Para noviembre y diciembre esperamos que la inflación oscile entre 1,7% y 2%. Si el Gobierno logra contener las presiones sobre el tipo de cambio, el acumulado de 2027 podría rondar el 25%», señaló Caprarulo.
El economista Gabriel Caamaño consideró acotadas las posibilidades de acelerar la baja de la inflación en lo que queda del año.
«La ventana para bajar la inflación este año ya se cerró; intervenir precios sería contraproducente», afirmó Caamaño.
Las proyecciones para 2026 y 2027
Para el cierre de 2026, Equilibra prevé una inflación anual de entre el 30% y el 31%, mientras que Eco Go la estima cerca del 30%.
En 2027, los analistas consideran que la evolución del tipo de cambio durante el año electoral y los factores internacionales serán determinantes. Plantean dos posibles escenarios:
Entre 20% y 25% anual: sería el escenario favorable y requeriría estabilidad en el mercado de divisas, una baja del barril de petróleo internacional hacia los USD 70 y continuidad de la disciplina fiscal.
Entre 25% y 35% o más: el escenario más volátil podría darse ante un aumento de la demanda de cobertura en dólares por la incertidumbre electoral, presiones sobre la banda cambiaria y precios de la energía elevados.
Menescaldi relacionó las proyecciones con el resultado electoral:
«De ganar en primera vuelta el presidente Javier Milei, la inflación podría cerrar más cerca de 25%, pero si va a un ballotage con un candidato opuesto ideológicamente, podría superar el 35%», sostuvo el analista.






