El gobernador Ignacio «Nacho» Torres y el intendente de Rawson, Damián Biss, volvieron a conversar después de varias semanas de distanciamiento. El acercamiento se expresó en dos actividades institucionales compartidas durante la misma semana, en un escenario de tensiones en el oficialismo y disputas territoriales en el peronismo.
Obras y asuntos de gestión
La relación entre ambos dirigentes se había tensado en medio de la fractura del bloque de legisladores de «Despierta Chubut», tras la salida de dos bancas. Una era la de Mariela Tamame, alineada con Biss. También habían circulado versiones sobre contactos informales entre el intendente y el dirigente peronista Juan Pablo Luque para armar un frente transversal. Biss fue tomando distancia de esa posibilidad.
Las conversaciones se retomaron alrededor de temas de gestión, con la mediación de un actor costero cuya identidad no fue precisada. El diálogo ocurrió durante un itinerario que incluyó la Cumbre RIL en Santa Fe y reuniones en Buenos Aires. En un viaje de tres horas por tierra, Torres y Biss hablaron sobre la doble trocha Trelew-Rawson, viviendas, gas y el gimnasio de Playa Unión. Por ahora, dejaron de lado las especulaciones electorales.
El entendimiento tuvo dos expresiones públicas: la firma de un acuerdo con el ministro del Interior, Diego Santilli, y el intendente de Esquel, Matías Taccetta, para compensar deudas entre Nación y Provincia; y una recorrida posterior por la defensa costera de Playa Unión.
Las diferencias en el peronismo
El Partido Justicialista mantiene tensiones entre el Valle, Comodoro Rivadavia, Puerto Madryn y Rawson. Juan Pablo Luque aparece como el dirigente de mayor peso, con una conducción orgánica articulada a través de Gustavo Fita y la mesa de conducción. Sus recientes recorridas por el Valle y la comarca generaron resistencias ante la idea de una apertura transversal y lo llevaron a dar explicaciones políticas.
En ese mapa, el intendente de Dolavon, Dante Bowen, busca afirmarse como contrapeso del liderazgo comodorense. También conviven distintas estrategias: Emanuel Coliñir promueve la incorporación de dirigentes como Alfredo Béliz; la agrupación de los Mac Karthy forma parte del gabinete provincial, donde se desempeña la ministra Florencia Papaiani; y el madernismo sostiene contactos en distintos frentes. Los hermanos Sastre, por su parte, conservan peso en Puerto Madryn y mantienen diálogo tanto con el peronismo como con Torres.
Las diferencias se hicieron visibles en una reunión de acción política en el Consejo de Localidad de Trelew, encabezada por Fita y Armando Moyano. Allí hubo acusaciones y desacuerdos sobre el camino para recuperar competitividad, después de más de una década de derrotas consecutivas.
Tarifas y conducción radical
En el Concejo Deliberante de Trelew, una iniciativa opositora logró archivar el aumento del 39% en las tarifas de la Cooperativa Eléctrica. La entidad está cuestionada por su déficit y por los gastos en personal. El concejal libertario Rubén Cáceres denunció que el promedio por empleado ronda los 10 millones de pesos entre sueldos y aportes.
El rechazo causó enojo en el intendente Gerardo Merino y reactivó las alertas por una posible crisis institucional. La concejala oficialista Claudia Monají se abstuvo y estaría evaluando conformar un bloque unipersonal.
En paralelo, la Unión Cívica Radical (UCR) comenzó la disputa interna para definir quién reemplazará a Gustavo Menna en la presidencia del Comité Provincia. Merino figura entre los posibles candidatos con mayor inserción, respaldado por la estructura de delegados vinculados a la gestión pública de «Despierta Chubut». El dirigente histórico Raúl Barneche, en tanto, difundió documentos críticos sobre la distancia entre la conducción partidaria y las bases.
La elección de las autoridades radicales quedaría para después de la Copa del Mundo. En ese período comenzaría formalmente la recta final hacia las elecciones provinciales.






