La Policía secuestró en Esquel carne que podría corresponder a ejemplares de guanaco y puma, además de una camioneta y otros elementos. La investigación busca establecer si los cortes iban a distribuirse en carnicerías de la zona.
Las actuaciones se iniciaron a partir de una investigación de la Unidad Regional Esquel, dirigida por el procurador de fiscalía Ismael Cerda. El caso comenzó cuando efectivos vieron una camioneta estacionada en la vía pública con bolsas manchadas de sangre a la vista.
A partir de esos indicios, la Justicia dispuso un allanamiento de urgencia. En el inmueble, los agentes encontraron tres cámaras de frío para almacenar carne.
Durante el procedimiento también se incautaron dispositivos tecnológicos y documentación, además de la camioneta que habría sido usada para trasladar los cortes. Especialistas tomaron muestras para determinar si la carne es de puma y guanaco y establecer su estado sanitario.
Los organismos intervinientes recordaron que está prohibido cazar, transportar, almacenar y comercializar fauna silvestre sin autorización. También indicaron que estas medidas apuntan a proteger especies autóctonas y prevenir enfermedades zoonóticas vinculadas con la venta de alimentos sin fiscalización.






