La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, asumió un rol de mediación en la mesa política del Gobierno, donde hay diferencias sobre cuándo avanzar con acuerdos con gobernadores aliados.
Dos estrategias para las provincias
En las reuniones semanales, el oficialismo analiza la agenda legislativa y la estrategia electoral para 2027. El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y su primo Eduardo “Lule” Menem sostienen que conviene postergar los entendimientos formales con las provincias y concentrarse en consolidar la presencia territorial de La Libertad Avanza.
El ministro de Economía, Luis Caputo, y el asesor presidencial Santiago Caputo, en cambio, proponen acelerar las negociaciones para reunir respaldo al programa económico en el Congreso. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, y la senadora Patricia Bullrich también impulsan acuerdos, aunque buscan no quedar alineados con ninguna de las dos facciones.
El papel de Karina Milei
Desde la salida de Manuel Adorni del esquema diario, Karina Milei ganó espacio en las reuniones de Balcarce 50 que buscan encauzar las conversaciones con las provincias. En los últimos encuentros reconoció las dificultades para compatibilizar el armado nacional con las demandas de los líderes provinciales y quedó a cargo de ordenar al oficialismo.
El presidente Javier Milei se mantuvo al margen de las disputas internas y delegó en su hermana la conducción operativa. Su agenda está enfocada en la política internacional: interviene en la disputa electoral española con críticas a Pedro Sánchez y busca impulsar a candidatos de derecha en distintos países.
En el Gabinete sostienen que esta delegación responde a un nuevo estilo de gestión. También afirman que, pese a las demoras por las diferencias internas, las decisiones cuentan con la aprobación del Presidente.






