El desempleo, los salarios, los gastos familiares y la inseguridad están entre las principales preocupaciones sociales, plantearon consultores en el Simposio Internacional de Economía de la Universidad de Tel Aviv. En el encuentro también se analizaron los límites de la estabilización fiscal y el escenario rumbo a las elecciones presidenciales de 2027.
Del panel participaron Lara Goyburu, directora de Management & Fit; Alejandro Catterberg, presidente de Poliarquía Consultores; y Ana Iparraguirre, directora de Dynamis Consulting. Goyburu se refirió al impacto del ajuste fiscal en las mujeres, que sostienen la economía de los hogares frente a los recortes en educación, salud y cuidado de adultos mayores.
Catterberg describió el período posterior al colapso social de 2023 como una nueva fase histórica para la Argentina. También advirtió sobre el desgaste político del oficialismo, al que vinculó con sus internas y fallas de gestión. Iparraguirre sostuvo que la baja de la inflación y la disciplina fiscal ya no alcanzan para responder a las expectativas sociales: «Cada vez más la macroeconomía está desacoplada de cómo se siente la gente; la gente pide más».
La consultora agregó que la disputa hacia 2027 se concentra entre el peronismo y La Libertad Avanza, mientras no aparece una opción de centro sólida.
El desempeño del programa económico también generó diferencias. El economista Ricardo Arriazu cuestionó el nivel actual de actividad y señaló que, pese al potencial de la minería, el campo y los hidrocarburos, el país crece por debajo del 2% anual, cuando podría superar el 5%. Estimó la deuda neta del sector público en el 37% del PBI y consideró que la falta de confianza de los mercados es un obstáculo: «Nuestro nivel de deuda comparado con el resto del mundo es nada. El problema es que nadie nos cree».
En cambio, Martín Vauthier, director del BCRA y asesor del Ministerio de Economía, defendió la política oficial. Afirmó que la autoridad monetaria compró casi US$ 40.000 millones al sector privado desde el inicio de la gestión, de los cuales US$ 15.000 millones corresponden a 2026, sin restricciones cambiarias. También sostuvo que el orden fiscal y monetario permitirá continuar reduciendo la inflación interanual, que se ubicó en el 33% en septiembre.






