La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) marchó hasta la Quinta de Olivos para expresar su rechazo al programa de retiros voluntarios del Gobierno nacional, que comprende a más de 20.000 empleados estatales.
La concentración empezó a las 17 en Avenida Maipú 2718. Desde ese punto, los manifestantes se dirigieron hacia la residencia oficial. El gremio también cuestionó un crédito de 300 millones de dólares solicitado al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para financiar el plan.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, denunció que la Policía Federal Argentina persiguió al equipo de prensa del sindicato antes de que llegara al lugar. «Estamos viviendo un estado de excepción», afirmó.
«Este decreto es un negociado multimillonario. Si firmamos, no sólo estaremos perdiendo derechos logrados a través de los años sino que estaremos avalando que a través de sus consultoras Federico Sturzenegger y Santiago Caputo se sigan llenando de plata», sostuvo Aguiar.
El régimen quedó oficializado a través del Decreto 1203/26. La norma establece que quienes se adhieran no podrán volver a ingresar a la Administración Pública Nacional durante ocho años.
La movilización se hizo mientras el presidente Javier Milei estaba en España. Aguiar cuestionó que no hubiera una agenda oficial del viaje y afirmó: «con la nuestra le estamos financiando a todo el Poder Ejecutivo el turismo internacional».
Entre los motivos del reclamo, el dirigente mencionó la pérdida de poder adquisitivo, la caída del salario real, las paritarias por debajo de la inflación, el deterioro de los ingresos, el pluriempleo, los despidos, la incertidumbre laboral y el vaciamiento de organismos.
«Nos quieren correr del Estado por migajas y tercerizar nuestras funciones. Este régimen es el inicio de un proceso de privatización de más del 90% de la Administración Pública», alertó.






