El Congreso de la Nación aprobó 11 leyes en 2025, el número más bajo desde el retorno de la democracia en 1983. El promedio histórico supera las 122 normas por año.
El dato surge del informe técnico “Congreso de la Nación Argentina: análisis institucional histórico del Poder Legislativo (1983-2025)”, elaborado por el Observatorio del Control Público (OCP) de la Fundación Éforo a partir de registros oficiales. El estudio identifica la composición y la fragmentación del Congreso como la principal variable explicativa de su desempeño.
Como contraste, el trabajo señala que en 2014, cuando el oficialismo contaba con mayoría propia, se sancionaron 191 leyes, el máximo de la serie. También repasa el cambio desde el esquema bipartidista de 1983, concentrado en el peronismo y el radicalismo, hasta la conformación de más de 40 bloques en la Cámara de Diputados en 2017. Muchos de esos espacios tenían tres integrantes o menos.
Cada año se presentan entre 2.000 y 4.000 proyectos, pero menos del 1% llega a convertirse en ley. El informe calcula además un déficit de 111 normas frente al desempeño tradicional.
Vetos y presupuestos
Entre 1983 y 2025, los presidentes aplicaron 417 vetos: 201 totales y 216 parciales. Carlos Menem encabeza la lista con 195 objeciones, seguido por Raúl Alfonsín, con 49, y Fernando De la Rúa, con 46.
Hasta septiembre de 2025, Javier Milei acumulaba nueve vetos. En tres ocasiones, el Congreso consiguió insistir con éxito. El informe también indica que no se aprobó la ley de Presupuesto para 2024 ni para 2025, y que en ambos años se prorrogó la pauta de 2023.
Deudas pendientes
Entre los temas sin resolver, el documento menciona la falta de una nueva Ley de Coparticipación Federal. Mientras tanto, sigue vigente el esquema transitorio establecido en 1988. También señala que está pendiente la actualización de la representación en la Cámara de Diputados.
La cantidad de integrantes de la Cámara baja todavía se calcula sobre la base del censo de 1980. Según los datos censales de 2022, debería contar con 363 miembros, 106 más que los 257 actuales. La provincia de Buenos Aires incorporaría 42 bancas.
“La mirada histórica permite observar algo más amplio: cómo las instituciones se adaptan a las transformaciones políticas y sociales que atraviesan al país”, señaló Carla Pitiot, vicepresidenta de Fundación Éforo y directora del OCP.






