En su primer año de actividad en Neuquén, Bentia Energy incrementó casi un 30% la producción de su clúster Huincul. En el área de Rincón de los Sauces, el avance fue de entre el 10% y el 15%.
Hallazgo en Carmen Funes
La compañía detectó petróleo en la formación convencional Carmen Funes, ubicada dentro del bloque Dadín. El área se encuentra a tres kilómetros del primer pozo petrolero de Neuquén, perforado en 1918. La formación lleva el nombre de una pionera de Plaza Huincul que hace 110 años advirtió sobre la presencia de combustible en la zona.
El CEO de Bentia, Javier Iguacel, definió el yacimiento como un «convencional raro, medio no convencional». Para desarrollarlo, la empresa planea perforar pozos horizontales a pozo abierto, con ramas de 1.200 metros y sin fractura hidráulica inicial. La estimación de la firma es instalar cuatro o cinco pozos.
En el norte neuquino, Bentia compró a YPF los bloques Volcán Auca Mahuida, Don Ruiz, Las Manadas y Señal Cerro Bayo. Sus planes incluyen mejorar eficiencias, realizar sísmica shale y empezar a perforar el próximo año.
Gas y desarrollo no convencional
La compañía entregó 80.000 metros cúbicos diarios de gas natural al servicio de Rincón de los Sauces. Según el balance de Bentia, ese aporte redujo al mínimo las fallas de suministro mientras se termina de construir el nuevo gasoducto. En el tramo sur, opera los bloques Dadín, Octógono y Al Norte de la Dorsal.
En Al Norte de la Dorsal, la firma prepara un proyecto para extraer recursos no convencionales a baja profundidad. El crudo volátil con condensado del área tiene menor presión y una acumulación entre un 30% y un 40% inferior al promedio de la cuenca. Bentia busca viabilizar los pozos mediante innovación y eficiencia.
La empresa prevé solicitar formalmente la concesión no convencional (Cench) e incorporarse al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) el próximo año. Iguacel señaló que las exenciones del régimen permitirían equiparar la competencia impositiva con la cuenca de Permian, en Estados Unidos, y facilitarían la llegada de capital extranjero. Según las proyecciones de Bentia, con la aprobación del RIGI podría avanzar con un plan de cerca de 100 pozos no convencionales; sin esos incentivos fiscales, estima que serían 70.






