El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, rechazó la eliminación de las PASO y sostuvo: «Quieren evitar que la oposición se organice para que Milei sea reelecto». Afirmó que modificar las reglas democráticas con el único objetivo de asegurar un triunfo partidario constituye «un delito» y vinculó la propuesta con la Boleta Única Papel y la reestructuración de los partidos políticos.
Bianco defendió el sistema actual y señaló que en los últimos comicios bonaerenses se emitieron más de 8,6 millones de sufragios y se registraron 11 infracciones. También cuestionó el argumento de austeridad del Gobierno nacional: indicó que la elección en la provincia costó $85.000 millones y advirtió que una votación nacional con Boleta Única Papel duplicaría ese gasto para el territorio bonaerense. «La modificación del sistema electoral tiene que ser para hacerlo más transparente, más económico o más eficaz. No se puede modificar para ganar una elección», expresó.
El Gobierno nacional justificó la iniciativa en el malestar social por la cantidad de instancias de votación y el costo de las internas abiertas. Desde la administración central plantearon que es necesario optimizar los recursos públicos y eliminar estructuras que, según esa postura, recargan el presupuesto estatal.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, afirmó que el gasto de las PASO ronda los 200 millones de dólares y aseguró: «La reforma electoral va a salir y la eliminación o suspensión de las PASO va a salir». También minimizó el efecto de los cambios sobre la competencia y sostuvo: «Si fuera este domingo las elecciones, el Presidente va a volver a ganar». La discusión se proyecta hacia las elecciones de 2027.






