La plaza del barrio Norte de Trelew cuenta desde ayer por la tarde con un monolito y una placa en homenaje a Mario Abel Amaya, dirigente radical y exdiputado nacional asesinado durante la última dictadura militar.

Asistieron los exgobernadores Carlos Maestro y José Luis Lizurume; el intendente Gerardo Merino; concejales; el exsenador nacional Mario Cimadevilla; el exintendente José Gatica y representantes del Frente Radical Amaya del Chubut (FRACH), encabezado por Orlando Vera. También participó Encarnación Díaz de Mulhall, histórica defensora de los derechos humanos.
La jornada abrió con una semblanza de Amaya y el Himno Nacional Argentino. Después se descubrió la placa, que lleva la inscripción: «Aquel que no sabía de cobardías y que hizo de la defensa de su ideal una forma de vida».

Los concejales Francisco Ferrelli, Alicia Severich y Claudia Monají entregaron distinciones a Verónica Rivera, presidenta de la junta vecinal del barrio Norte. El FRACH, a su vez, otorgó una plaqueta a Merino en agradecimiento por su gestión para concretar el monumento.
En su discurso, Maestro repasó la militancia de Amaya, las torturas que padeció y la muerte previa de su hermano mayor, un hecho que marcó los últimos días de su familia. También señaló que las nuevas generaciones pueden encontrar inspiración en quienes defendieron la libertad durante los años 70.
Merino destacó el ejemplo de vida de Amaya y mencionó los trabajos de puesta en valor de la plaza, ubicada sobre la calle que lleva su nombre. Vera, organizador del acto, llamó a continuar el camino del dirigente en la defensa de los perseguidos políticos. Además, planteó la importancia de hacer política mediante el debate de ideas y de no tratar como enemigo al adversario.






