El riesgo país argentino trepó a 927 puntos básicos, el registro más alto en lo que va del año. En una jornada de fuerte volatilidad, el indicador se alejó del mínimo de 402 puntos alcanzado en julio.
Los bonos soberanos que cotizan en Wall Street cedieron 2,9%, luego de bajar entre 0,2% y 0,7% en la rueda anterior. El deterioro comenzó a mediados de julio y ya había acumulado una ampliación de 440 puntos básicos.
La incertidumbre internacional estuvo marcada por las elecciones en Brasil y los comicios legislativos en Estados Unidos. No obstante, analistas locales vincularon la mayor parte de la caída con factores internos: el mercado empezó a expresar dudas sobre el respaldo político al rumbo económico y temor a que un triunfo demócrata en Estados Unidos reactive proyectos para recortar el auxilio financiero impulsado por Donald Trump hacia la Argentina.
Las acciones argentinas que operan en Nueva York también bajaron, con retrocesos de hasta 5,5%. Entre las más afectadas estuvieron bancos como Banco Supervielle y empresas de servicios como Edenor. Mercado Libre perdió 15% tras presentar sus resultados trimestrales. En Buenos Aires, el Merval cayó 2,8% en pesos y 3,9% medido en dólares.
Nicolás Max, Chief Investment Officer de Criteria, señaló que la Argentina enfrenta sus propios condicionantes y el castigo global a los activos de mayor riesgo, en un contexto de «risk off». También atribuyó el desacople de la deuda en categoría CCC a las altas tasas internacionales y a las dudas sobre la capacidad de la economía para generar divisas con los mercados cerrados.
Max agregó que los inversores consideran además la incertidumbre sobre la continuidad del esquema económico más allá de 2027. En ese escenario internacional más exigente, planteó el desafío de ofrecer previsibilidad.







