Las pequeñas y medianas empresas representaron el 49,2% de la cartera de leasing en la Argentina. Al cierre del tercer trimestre de 2026, el saldo de financiamiento alcanzó su nivel más alto desde comienzos de 2018.
Entre enero y septiembre se firmaron 5.674 contratos, incluidos 1.317 durante el tercer trimestre. Es la cifra más alta para ese período desde 2017.
El saldo de cartera a fines de septiembre fue de $1.406.661 millones, mientras que en junio se habían registrado US$802 millones. Transporte y logística —incluidos vehículos particulares y de flota— reunieron cerca del 77% del monto de los contratos activados. La herramienta también impulsó unos 3.916 puestos de trabajo directos.
Más acuerdos para vehículos
Los contratos de leasing para adquirir automóviles crecieron un 63% interanual entre enero y septiembre. En el caso de otros bienes vinculados con la logística, el aumento fue del 2%.
El leasing permite financiar hasta el 100% del valor de un vehículo con pagos periódicos y contempla una opción de compra por el monto acordado. En materia impositiva, el IVA se distribuye en las cuotas, en lugar de pagarse por completo al inicio, como sucede con un crédito prendario. Además, las empresas pueden deducir los cánones como una locación en el Impuesto a las Ganancias.
El presidente de Leasing Argentina, Ramiro Baré, señaló que el aumento de los contratos para automóviles refleja que existe margen para ampliar las opciones de crédito y acompañar la demanda del sector. El director ejecutivo de la entidad, Nicolás Scioli, explicó que esta modalidad permite incorporar equipamiento y ponerlo en producción, mientras se paga el canon mensual con los ingresos generados por la actividad.
El plazo promedio de contratación es de 34 meses. Para las pymes, el leasing ofrece una alternativa para ampliar su capacidad operativa sin descapitalizarse.







