La actividad física adaptada y el acompañamiento en las distintas etapas del cáncer de mama fueron los ejes de una jornada gratuita realizada este sábado en la sede Trelew de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB).
En el marco del Mes de la Lucha contra el Cáncer de Mama, profesionales de distintas especialidades y pacientes participaron de ponencias científicas y compartieron testimonios. Se trataron aspectos biológicos y psicológicos previos, durante y posteriores a los tratamientos oncológicos.
Ejercicio según cada paciente
La médica clínica de Trelew Dra. Bettina Stegmüller expuso sobre el rol de la actividad física durante el tratamiento. «Más allá del diagnóstico, la vida del paciente sigue con la enfermedad», expresó. También indicó que el movimiento debe adaptarse a los antecedentes, la patología, el estado físico y el momento clínico de cada persona.
Stegmüller señaló que no existe una disciplina recomendada para todos y que la práctica debe ser segura y disfrutable. «Siempre hay que buscar la forma segura de moverse», afirmó. Entre las alternativas mencionó caminatas, baile, gimnasia acuática, trote suave, actividades recreativas grupales y ejercicios en gimnasios.
Beneficios y seguimiento médico
Entre los beneficios del ejercicio, la médica destacó la preservación de la autonomía motora, el fortalecimiento de la capacidad cardiovascular y del aparato locomotor, y el mantenimiento de la masa y la fuerza muscular. También mencionó sus efectos sobre la salud ósea y citó evidencia que vincula la actividad física con una mayor sobrevida libre de enfermedad y una mayor sobrevida global.
Por último, advirtió que sostener una rutina y dejar atrás el sedentarismo puede ser un desafío. Añadió que quienes practicaban deportes antes del tratamiento también deben ajustar sus objetivos y cargas de entrenamiento junto con el equipo médico para acompañar la recuperación.






