Cientos de vecinos y familias participaron en Río Grande de una caravana religiosa para acompañar la llegada del papa León XIV al país. La actividad convocó a parroquias y agrupaciones juveniles de Tierra del Fuego, dentro de la Diócesis de Río Gallegos.
La fila de automóviles salió del Parque los Cien Años. Al frente, un vehículo llevaba una cruz y las imágenes de María Auxiliadora y del Santo Padre. Durante el recorrido hubo bocinazos, cánticos y banderas argentinas y del Vaticano.
La iniciativa fue organizada por el Movimiento de Cursillos de Cristiandad. Natalia Fernández, integrante del grupo juvenil de la comunidad del Sagrado Corazón de Jesús, detalló el itinerario: «El recorrido inició en la Plaza Centenario, luego avanzó hasta la Plaza de las Américas y a la Parroquia Virgen del Carmen. Seguimos hasta la Parroquia Sagrada Familia. Continuamos por el barrio AGP hacia la comunidad de Jesús de la Divina Misericordia y después, fuimos para la Parroquia San Juan Bosco».
La caravana también pasó por la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús y el monumento al Cristo de la ciudad. La jornada cerró en la Misión Salesiana, en el Santuario de María Auxiliadora, con una oración comunitaria, una bendición y una merienda compartida.
Fernández resaltó la participación conjunta de las comunidades y el significado del acontecimiento: «Fue algo nuevo y muy emocionante saber que después de tantos años, nuevamente, un papa pisa suelo argentino. Son cosas históricas las que estamos viviendo en estos momentos y que muchos van a recordar el día de mañana. Es muy hermoso ver que todas las comunidades estén unidas por el mismo fin».







