Aluar afirmó que su Planta de Ósmosis Inversa (POI) cumple con las normas ambientales y no representa un riesgo para la población. La empresa respondió así a los cuestionamientos públicos de Jorge Ferrari, de Servicoop, sobre posibles impactos ambientales y sanitarios.
Permisos y funcionamiento
La compañía señaló que el proyecto obtuvo la aprobación ambiental mediante la Disposición N° 32/2024-SGAyDS del Ministerio de Ambiente de Chubut. Antes de esa instancia, indicó, se llevaron adelante dos consultas públicas: una en 2018 y otra en septiembre de 2023. También informó que la Secretaría de Ambiente autorizó el comienzo de la puesta en marcha con la Nota N° 174/2026-SsGAyDS.
Según Aluar, la planta fue diseñada para abastecer procesos industriales y permanece desconectada de la red pública mediante válvulas antirretorno y sistemas de enclavamiento. La empresa sostuvo que esos mecanismos impiden el volcado o la contaminación de la red.
Antecedentes con Servicoop
Aluar aseguró que las autoridades de la cooperativa conocían el proyecto desde hacía ocho años. Entre los antecedentes mencionó actas de reuniones institucionales de mayo de 2018 y noviembre de 2024, la participación de Servicoop en la consulta pública de 2023 y la entrega en mano de una propuesta de suministro el 4 de septiembre de 2026.
La firma también cuestionó el estado del permiso de extracción de agua de Servicoop. Afirmó que estaba vencido y que la cooperativa había sido intimada por el Estado provincial. Además, citó la Nota N° 103 SCD/26 del Concejo Deliberante de Puerto Madryn, que, según la empresa, señaló que el «Reglamento de Usuarios 2024» invocado por Servicoop no había sido aprobado por el Municipio.
Con esos argumentos, Aluar sostuvo que no incumplió la concesión y que Servicoop no tiene exclusividad para abastecer a la industria. La compañía calificó las declaraciones sobre la planta como una campaña de desinformación que, a su entender, podía generar preocupación entre los vecinos.







