El papa León XIV estará en la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre, durante una gira apostólica que también lo llevará a Uruguay y Perú del 6 al 17. El Vaticano confirmó el itinerario este lunes, tras evaluar favorablemente la evolución médica del Pontífice, quien fue sometido a una intervención quirúrgica el 13 de octubre.
Emilce Cuda, secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina, anticipó que el mensaje del Papa estará centrado en la conciliación y la reconciliación. La teóloga argentina fue designada por el papa Francisco y trabajó estrechamente con León XIV cuando era el cardenal Robert Prevost.
«El mensaje de León XIV, como habría sido el de Francisco, es el mensaje de un pontífice. Siempre es un mensaje de conciliación y reconciliación», sostuvo Cuda.
Un llamado a evitar lecturas partidarias
La funcionaria vaticana planteó que la reconciliación es parte de la misión católica y cuestionó que se ubique al Papa en las disputas políticas locales.
«El Papa no es un líder político, aunque quieran ponerlo en ese lugar. Se intenta colocar al Papa en el lugar de quien representa a la oposición. Pero esa no me parece que sea la figura de un pontífice», advirtió.
Según Cuda, esa tendencia también se observa fuera de la Argentina y está relacionada con una crisis global de representación política. Afirmó, además, que ni Francisco ni León XIV buscaron ocupar un lugar de oposición política.
Sobre cómo será recibido el mensaje pastoral en el país, señaló que dependerá de la disposición de la comunidad católica argentina a escucharlo y a acompañar nuevas formas de diálogo social y solidaridad.
«Depende de que la comunidad católica argentina tenga la grandeza de escuchar ese mensaje y acompañe la construcción de un discurso nuevo», expresó. Aclaró que esto no implica dejar de lado las posturas ideológicas individuales.
Desigualdad y transformación tecnológica
Al referirse al contexto regional que encontrará León XIV, Cuda mencionó las brechas estructurales, los desastres naturales y los cambios tecnológicos que están modificando la organización del trabajo y de la sociedad.
La secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina describió a la región como «el continente con mayor desigualdad económica» y advirtió sobre el alcance de las transformaciones en marcha.
«Estamos frente a un salto tecnológico que no es solamente cuantitativo, sino cualitativo. Esa transformación pone en crisis las herramientas que hasta ahora resultaban eficaces para organizar la sociedad», analizó.
Al mismo tiempo, destacó que América Latina sigue siendo un «continente de paz» y resaltó la capacidad de sus pueblos para crear nuevas formas de organización comunitaria ante los cambios globales.






