Una quema prescripta se llevó adelante en el límite oeste de la Reserva Natural Urbana Laguna La Zeta, en Esquel, con el objetivo de disminuir la vegetación combustible acumulada y reforzar la protección frente a posibles incendios forestales. La intervención estuvo a cargo del Servicio Provincial de Manejo del Fuego, dependiente de la Secretaría de Bosques de Chubut.
Del operativo formaron parte la Municipalidad de Esquel, el INTA, la Universidad San Juan Bosco, Bomberos Voluntarios y la brigada del Parque Nacional Los Alerces. El área seleccionada funciona como primera línea de defensa ante un eventual avance del fuego desde los campos vecinos. La tarea se suma a trabajos recientes de poda, que alcanzaron hasta los cuatro metros de altura.
La quema prescripta aplica fuego de manera planificada y controlada sobre pastos secos, hojas, ramas y otros restos vegetales acumulados en los niveles inferiores del bosque. Al reducir la continuidad del combustible, se busca demorar la propagación y bajar la intensidad de un posible incendio. También se procura facilitar el acceso y el trabajo de las brigadas.
Este manejo forestal requiere personal especializado, equipos de apoyo y condiciones meteorológicas y operativas previamente establecidas. La planificación y el diagnóstico técnico permiten definir los sectores y el momento apropiados para la intervención, con el propósito de reducir riesgos y proteger el bosque.
La experiencia en Laguna La Zeta se incorpora a las estrategias de prevención de Esquel y constituye un antecedente para la ciudad, en un contexto de incendios forestales cada vez más complejos. El trabajo conjunto entre instituciones, la planificación y el manejo de la vegetación son señalados como aspectos centrales para proteger los bosques y brindar mayor seguridad a la comunidad.







