El Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) pidió aguardar los resultados finales de los estudios biológicos y ambientales antes de determinar qué causó la mortandad de ballenas francas australes registrada en los últimos meses en Península Valdés.
“La muerte de crías de ballenas francas australes durante los últimos meses y los recientes casos de adultos en las aguas de Península Valdés moviliza profundamente a toda la comunidad”, señaló la institución científica.
El organismo indicó que los análisis requieren tiempo para obtener respuestas confiables y aclaró que la espera no significa que no se esté trabajando.
“La ciencia necesita tiempo para producir respuestas confiables, y ese tiempo no debe confundirse con inacción”, sostuvo el ICB.
Estudios sanitarios y ambientales
La investigación se desarrolla dentro del Programa de Monitoreo Sanitario Ballena Franca Austral, activo de manera ininterrumpida desde 2003. Lo coordina la doctora Marcela Uhart, junto con colaboradores locales y la Secretaría de Ambiente de Chubut. El protocolo incluye la toma de muestras biológicas, mediciones corporales y el registro sistemático de información sobre los animales encontrados en la costa.
En necropsias preliminares de ballenatos se detectó la bacteria Erysipelothrix rhusiopathiae, asociada a cuadros de septicemia, de acuerdo con información del Gobierno de Chubut. En los ejemplares adultos hallados recientemente, por ahora, no se observaron signos que relacionen las muertes con esa bacteria.
Entre las hipótesis que se analizan para los adultos está la posible incidencia de mareas rojas o floraciones algales nocivas, capaces de producir biotoxinas letales para la fauna marina. El ICB recordó que en 2022 una toxina marina provocó la muerte de decenas de individuos en el Golfo Nuevo, aunque advirtió que ese antecedente no alcanza para atribuirle la misma causa al episodio actual.
“Reiteramos la importancia de esperar los análisis de los resultados de manera integral para avanzar en su interpretación antes de proponer posibles causas”, expresó el organismo.
Las autoridades provinciales confirmaron que sumarán progresivamente muestreos de agua y moluscos en el Golfo Nuevo y el Golfo San José.
Seguimiento de la población
El ICB estudia de forma continua a la ballena franca austral junto con Ocean Alliance desde 1971. Mediante la fotoidentificación, mantiene un registro histórico de cerca de 6.000 individuos conocidos. También está en marcha la octava temporada del proyecto “Midiendo Ballenas”, que utiliza fotogrametría aérea y análisis hormonales para evaluar el estrés fisiológico y el estado nutricional de los animales.
“La existencia de un Plan de Manejo de Conservación en el marco de la Comisión Ballenera Internacional evidencia que esta población se ve afectada por múltiples variables ambientales que requieren su monitoreo a lo largo del tiempo”, detalló la institución.
Cómo actuar ante una ballena varada
Ante el hallazgo de un ejemplar varado, vivo o muerto, las recomendaciones son:
No acercarse ni tocar al animal.
Evitar que las mascotas tengan contacto con el ejemplar o con restos marinos.
Notificar de inmediato a la Dirección de Fauna y Flora Silvestre y a la Secretaría de Ambiente de Chubut, al teléfono 280-4670760.






