El 5 de noviembre comenzará en Puerto Madryn un nuevo juicio oral por presuntos vertidos de efluentes de Conarpesa al Golfo Nuevo. El Superior Tribunal de Justicia de Chubut anuló por unanimidad la absolución del proceso anterior y dispuso que las personas acusadas sean juzgadas nuevamente.
Los imputados son Nadine Parry, responsable ambiental de la empresa, y Josep Vargas, encargado de la planta de tratamiento de efluentes. La investigación apunta a determinar si durante 2023 hubo descargas industriales al mar sin tratamiento previo y por encima de los límites establecidos por la legislación ambiental.
Los valores detectados
La causa se abrió luego de que se encontrara un presunto sistema clandestino de descarga hacia el Golfo Nuevo. Según los elementos reunidos por el fiscal Alex Williams, desde la planta se habría permitido el vuelco directo de residuos líquidos con altas concentraciones de materia orgánica.

Las pericias técnicas de la Fiscalía registraron más de 1.500 miligramos de materia orgánica por litro. El máximo regulatorio citado en la causa es de 50 miligramos por litro. Para la acusación, los efluentes habrían llegado a concentraciones de hasta 30 veces ese límite.
El nuevo debate
El juicio se realizará luego de que prosperara una impugnación del Ministerio Público Fiscal y quedara sin efecto la absolución dictada por la jueza Patricia Reyes. La jueza penal Yamila Flores estará al frente del debate como tribunal unipersonal y deberá evaluar las pruebas para establecer si existen responsabilidades penales.
El equipo fiscal estará integrado por Alex Williams y Juan Pablo Santos, que sostendrán los cargos por presunta afectación del ecosistema marino. Los abogados Luis Ángel Novoa y Jorge Rubiolo estarán a cargo de la defensa de Parry y Vargas.






