Escritores de Chubut, Neuquén, Río Negro y Santa Cruz participaron durante dos jornadas de la V Feria del Libro Patagónica, realizada en la Casa del Chubut, en la Ciudad de Buenos Aires. Hubo presentaciones, narraciones, firmas y venta de ejemplares.

La sede de la representación oficial del Gobierno del Chubut en la capital recibió las actividades, con la colaboración de la Subsecretaría de Cultura provincial. La feria nació a partir de un pedido de autores patagónicos que buscaban presentar sus obras en Buenos Aires y encontrarse con lectores. La Casa está en el centro porteño, a metros del Obelisco.
El jueves 22, antes de presentarse en el Teatro Gastón Barral de Buenos Aires, la cantautora Gabriela Carel realizó un ensayo abierto en el Salón Auditorio de la Casa. La actividad formó parte de “Mujer Patagonia”, espectáculo que reúne a cantoras de las seis provincias patagónicas dentro del Ciclo de Recitales SADAIC (Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música).

Libros y autores
La primera jornada incluyó la presentación de “Patatina y su mamá”, serie de libros infantiles de Guadalupe De Iudicibus, de Trelew. Desde Comodoro Rivadavia, Drana Cámara llevó la novela de fantasía épica “Ríocht – Sangre de Dragones”. También se presentó “Cuentos Completos 2006-2023”, antología de la obra narrativa de Darío Carlos Mosso, de Santa Cruz.
La periodista neuquina Cecilia Rayén Guerrero Dewey presentó “Berbel. El latido de la Patagoniacon”, sobre uno de los compositores y poetas vinculados a la raíz folklórica argentina. El cierre estuvo a cargo de la trelewense Ana Laura Suárez Cassino, autora de “Mensajes a pobladores rurales. Ficciones sonoras”.
En la segunda jornada, la escritora santacruceña Estela Lamas presentó los poemarios “En la espesura del cielo” y “Oquedades de azul profundo”, además de “Mi abuelo Avelino”, sobre historias y recuerdos familiares. También desde Santa Cruz, el escritor y profesor de Música y Letras Juan Fernández compartió su primer libro de cuentos, “El almacén de los milagros”.
El periodista, investigador y documentalista Nahuel Machesich, nacido en Rawson, presentó “El Ciervo Blanco”. La obra combina intriga y magia para contar un misterio real ocurrido en el Valle del Chubut, con leyendas celtas y secretos patagónicos.

Desde Río Negro, el perito judicial y escritor Nicolás Roberto Brunori presentó “El expediente vial: 50 crónicas de no ficción”. La poeta, docente e investigadora neuquina Cecilia Eraso llevó su poemario “Intimidad del mundo” y “Ecos críticos de las vanguardias en América Latina”, obra colectiva que coordinó.
También participaron dos autoras chubutenses. Guadalupe Gallego, de Comodoro Rivadavia, presentó su primer libro de poesía y prosa, “Me compré un terreno sola”. Angelina Coicaud, profesora y escritora nacida en Sarmiento y radicada en Rada Tilly, compartió las novelas “Fondo de noche” y “La profanación”.
Propuestas para estudiantes
El viernes se realizaron actividades en la Escuela Primaria N° 19 “Provincia del Chubut”, en Villa Crespo. La Casa del Chubut, la Subsecretaría de Cultura provincial y docentes de la institución organizaron propuestas didácticas y lúdicas para que los alumnos crearan historias. Los ejercicios partieron de proyectos de juegos desarrollados por emprendedores chubutenses y abordaron la flora y la fauna de la provincia y de la región patagónica.
Relatos de la Patagonia
Lamas, escritora santacruceña que también vivió durante muchos años en Playa Unión, agradeció a la Casa del Chubut y describió su participación: “estoy muy contenta por la convocatoria y por la posibilidad de participar en este evento, ha sido un encuentro muy lindo con un intercambio muy enriquecedor”.
Sobre “Mi abuelo Avelino”, contó: “Hoy traje tres libros. Uno es ‘Mi abuelo Avelino’, que es una historia biográfica, una historia de mi abuelo asturiano que se vino a la Patagonia a los 13 años de polizonte en un barco. Llegó primero a Punta Arenas, a Chile, y luego entró a Santa Cruz por el sur”.
Acerca de sus poemarios, señaló: “Los otros dos son libros de poesía que escribí durante toda mi vida, desde los 12 años y me animé a publicar a partir de 2021. Uno se llama ‘En la espesura del cielo’ y otro ‘Oquedades de azul profundo’, inspirado en los glaciares de Santa Cruz como el Perito Moreno”. También indicó que “en la poesía aparece mi pueblo natal, Puerto Deseado, mi vida en Buenos Aires, en Chubut, aparece la pandemia, aparece Playa Unión, la Patagonia, todo eso está presente en los diversos pasajes de mis libros”.
Machesich dijo: “Lo que más contento me pone es poder presentar la obra en este contexto de la Feria del Libro Patagónica, porque se trata de un libro netamente patagónico. Todos los escenarios, los personajes, yo mismo, incluso viviendo ahora acá en Buenos Aires, pero siendo de la Patagonia”.
Sobre el origen de “El Ciervo Blanco”, agregó que “el libro abre muchas puertas y muchas aristas, por eso es difícil sintetizarlo, pero en pocas líneas podemos decir que surge a partir de la aparición de un ciervo blanco en Dolavon. Fueron hechos reales, es una crónica narrativa, una investigación periodística, no es una ficción, es todo real lo que sucedió, después está mi mano ahí que escribió, le puse algunos elementos más vinculados con la ficción, pero todo a partir de una sucesión de hechos reales ocurridos en distintos lugares de la Patagonia”.
El autor, que vive en Buenos Aires desde hace 30 años, consideró que la Casa del Chubut era un espacio adecuado para presentar el libro: “Soy de Rawson, nacido y criado ahí, pero hace 30 años que vivo en Buenos Aires. Para mí el lugar donde tenía que presentarse el libro es precisamente este espacio, porque el libro es patagónico, no sólo por la persona que lo escribió sino también fundamentalmente porque cuenta una historia patagónica y porque también me pregunto si existe una literatura patagónica, algún tipo de escritura, algún estilo patagónico al momento de contar una historia. Si vos vivís en la Patagonia, o si vivís en un lugar selvático o en La Puna, donde sea, el entorno, la geografía, se apropia de ese lugar y te condiciona a la hora de escribir y contar historias”.






