Dos aceites esenciales fueron evaluados en Chubut por su posible uso contra Varroa destructor, un ácaro que afecta a las colonias de abejas. Los primeros ensayos de laboratorio detectaron actividad contra el parásito, aunque el equipo indicó que se requieren nuevas pruebas.
El trabajo fue realizado por la bióloga Brenda Freeman como parte de su tesis de grado de la Licenciatura en Ciencias Biológicas. Actualmente, continúa su formación como becaria doctoral, con financiamiento compartido entre el Gobierno del Chubut y el CONICET.
La investigación, titulada «Potencial de Juniperus communis y Azorella prolifera como acaricidas naturales para el control de Varroa destructor: evaluación in vitro», estudió la toxicidad de los aceites tanto sobre los ácaros como sobre abejas adultas. Los resultados se presentaron en el XVII Congreso Latinoamericano de Apicultura (FILAPI), realizado en Mar del Plata.
Para las pruebas se utilizaron distintas concentraciones de aceite obtenido de los frutos de Juniperus communis y de las raíces de Azorella prolifera. El equipo registró la mortalidad de los parásitos y de las abejas a las 24, 48 y 72 horas. Además, mediante análisis de cromatografía gaseosa, determinó a las 24 horas valores de concentración letal (CL50) de 3,33 µl/ml para el primer aceite y de 4,13 µl/ml para el segundo.
Los investigadores señalaron que será necesario ajustar las dosis y analizar cómo se comportan los aceites en condiciones reales de semicampo.
El proyecto contó con apoyo del Programa de Apoyo Económico para Tesis y Proyectos Finales 2023, de la Secretaría de Ciencia y Tecnología de Chubut.
