Julián Curi presentó su renuncia indeclinable como subsecretario de Asuntos Penitenciarios y pidió que se hiciera efectiva de inmediato. La carta fue dirigida al presidente Javier Milei y a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.
La decisión se produjo luego de un apercibimiento de un tribunal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el marco de un conflicto de jurisdicción. La Justicia porteña le atribuyó presunta desobediencia e incumplimiento de los deberes de funcionario público, y dispuso sanciones económicas diarias que afectaban su patrimonio personal.
En su carta, Curi defendió la jurisdicción federal del Servicio Penitenciario y cuestionó la intervención de tribunales porteños en resoluciones dictadas por jueces nacionales. También consideró inadecuada la estrategia de Monteoliva para abordar la sobrepoblación y el alojamiento de detenidos en dependencias federales.
Al despedirse, agradeció el acompañamiento de Milei, de la secretaria general Karina Milei y, especialmente, de la senadora nacional Patricia Bullrich. No hizo mención a Monteoliva. El Ministerio de Seguridad informó que, por el momento, la subsecretaría no tiene reemplazante designado.






