El viaje del senador brasileño Flávio Bolsonaro desde Argentina hacia Estados Unidos derivó en pedidos de explicaciones en el Congreso. El episodio también podría generar un reclamo diplomático del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. En la Casa Rosada reconocen su impacto político y prevén consultas sobre la actuación de organismos nacionales en Misiones.
La atención se centró en el ingreso de Bolsonaro por Puerto Iguazú y en las imágenes de su comitiva escoltada por efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) en territorio argentino.
Pedidos de explicaciones en Diputados
El diputado Agustín Rossi presentó un proyecto para citar al jefe de Gabinete, Diego Santilli. La iniciativa también fue firmada por Carlos Castagneto, Victoria Tolosa Paz, Kelly Olmos, Hugo Yasky, Juan Pablo Luque y Jorge Neri Araujo Hernández.
El cuestionario incluye 14 preguntas sobre los permisos concedidos, la intervención de las fuerzas federales y las posibles notificaciones judiciales enviadas desde Brasil. También consulta por el papel del asesor presidencial Santiago Caputo, ante versiones que lo ubicaron en el aeropuerto de Puerto Iguazú antes de que despegara el avión privado.
Por su parte, el diputado Esteban Paulón solicitó al Poder Ejecutivo los registros migratorios del 25 al 28 de octubre, los partes operativos de la aeronave contratada a Baires Fly y las comunicaciones entre las cancillerías.
El ingreso y el operativo en Misiones
La Dirección Nacional de Migraciones informó que Flávio Bolsonaro, su esposa, Fernanda Antunes Figueira, y sus dos hijas ingresaron al país el martes 27 de octubre a las 22.50 por el Puente Internacional Tancredo Neves. Según el organismo, presentaron la documentación en regla y no tenían alertas de captura en el sistema nacional. Luego pudieron abordar un Gulfstream G400, con destino inicial en Guayaquil, Ecuador, y destino final en Miami.
Las imágenes difundidas muestran a la familia en una camioneta de traslado turístico brasileña, acompañada por un patrullero de la PSA. El Ministerio de Seguridad reconoció que existen esos registros, aunque señaló que no cuenta con un parte interno que justifique la asignación de la escolta.
Bolsonaro tenía una prohibición explícita de salida de Brasil, dictada por el Supremo Tribunal Federal de Brasil en una causa de presunto lavado de dinero. En Argentina se busca determinar si la Cancillería o las fuerzas de frontera habían recibido avisos de autoridades judiciales o de la Policía Federal brasileña.
Versiones distintas y cautela de Brasil
En el Gobierno nacional circularon distintas explicaciones. Voceros de la Casa Rosada negaron que hubiera existido un «operativo de Estado» y sostuvieron que se trató de un tránsito migratorio ordinario. Otras fuentes oficiales, en cambio, describieron una «coordinación estratégica» política y diplomática con referentes de Estados Unidos.
La Cancillería brasileña, Itamaraty, no descartó medidas diplomáticas ni un reclamo formal a Buenos Aires. Ante las consultas, sostuvo que la situación del senador fue dictaminada por la justicia de su país, sin descartar una presentación ni un posible enfriamiento de la relación bilateral.






