El Gobierno nacional autorizó el uso de la fuerza y el eventual derribo de “aeronaves hostiles” durante la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. El protocolo se aplicará en las zonas donde el Pontífice participe de actividades públicas en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Luján.
La medida fue establecida por el Decreto 1334/2026, publicado en el Boletín Oficial. La norma sostiene que los eventos masivos convocarán a “numerosas autoridades nacionales y extranjeras” y a una multitud de ciudadanos, por lo que considera necesario “adoptar especiales medidas para preservar los intereses vitales fijados por la Ley de Defensa Nacional N° 23.554 y su modificatoria”. El decreto lleva las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Diego Santilli y el ministro de Defensa Carlos Presti.
Quién estará a cargo del operativo
La conducción estará en manos del Comando Conjunto Aeroespacial, que, según el decreto, “ejerce la dirección y coordinación en forma permanente de las actividades relacionadas con la Defensa Aeroespacial integral que se realizan a nivel nacional en tiempo de paz”. La norma amplía las reglas de protección aeroespacial en las zonas de operaciones restringidas para asegurar “un adecuado ejercicio de la disuasión”.
El protocolo contempla amenazas de origen externo. En cambio, las situaciones que involucren aeronaves de origen interno seguirán bajo la Ley de Seguridad Interior N° 24.059 y sus modificaciones, que “admite el empleo de elementos de combate de las Fuerzas Armadas solo en forma excepcional y previa declaración del estado de sitio”.
La fuerza, condicionada a varios pasos
La neutralización no será automática: solo podrá autorizarse contra “vectores incursores de origen externo declarados ‘hostiles’, con el objeto de anular su capacidad de vuelo impidiendo la continuidad de su trayectoria”. También deberán adoptarse precauciones para “evitar o minimizar la probabilidad de daños a la vida y/o bienes en la superficie (daño colateral)”.
El derribo podrá llevarse a cabo después de “agotados los procedimientos de identificación, interceptación, advertencia y orden de aterrizaje, y que se haya difundido la declaración de ‘hostil’ al vector incursor”. Además, será necesaria la aprobación previa del ministro de Defensa, Carlos Presti.







