Un análisis de laboratorio encontró una coincidencia genética del 99,99% entre tres integrantes de una familia de Cerro Centinela, Chubut, que desarrollaron síntomas en forma sucesiva. El resultado confirmó una cadena de transmisión de hantavirus entre personas.
El caso aparece en el Boletín Epidemiológico Nacional N.º 830, correspondiente a la temporada 2025-2026. El informe plantea que el primer contagio de la cadena habría ocurrido por exposición a roedores silvestres infectados.
Cómo se transmite y cuáles son los síntomas
La vía más habitual de contagio es inhalar partículas suspendidas en el aire que provienen de la orina, la saliva o los excrementos de roedores infectados. En la Patagonia, el contacto estrecho y prolongado con una persona enferma también puede transmitir el virus.

Los síntomas iniciales pueden parecerse a los de una gripe, pero la enfermedad puede avanzar y provocar complicaciones cardiovasculares y respiratorias. Entre los signos posibles están:
- Fiebre elevada y escalofríos.
- Dolor de cabeza intenso.
- Dolores musculares, sobre todo en la espalda y las piernas.
- Cansancio extremo y malestar general.
- Náuseas, vómitos, dolor abdominal o diarrea.
- Tos y dificultad respiratoria grave cuando hay compromiso pulmonar.
Ante estos síntomas, especialmente luego de visitar zonas rurales, tener contacto con roedores o estar cerca de una persona infectada, se recomienda acudir a un centro de salud.
Casos en la región Sur
En la última temporada se notificaron 13 casos en la región Sur, con una tasa de 0,41 cada 100.000 habitantes. El detalle por provincia fue:
- Río Negro: 7 casos.
- Chubut: 5 casos.
- Neuquén: 1 caso.
Las autoridades sanitarias analizan además otros focos sospechosos, entre ellos un posible contagio entre personas en San Carlos de Bariloche y un brote detectado en un crucero que zarpó desde Ushuaia. La vigilancia epidemiológica continúa en la franja cordillerana e incluye el aislamiento preventivo de los contactos estrechos.
Medidas de prevención
- Ventilar los espacios cerrados o deshabitados antes de entrar.
- Evitar el contacto directo con roedores y sus secreciones, y guardar los alimentos en recipientes herméticos.
- No barrer ni aspirar en seco los excrementos. Antes de limpiar, humedecer la zona con lavandina para evitar que las partículas se dispersen en el aire.






