La ausencia de Patricia Bullrich en la foto habitual del Gabinete en el balcón de la Casa Rosada, este lunes, volvió a poner de relieve sus diferencias con la conducción de La Libertad Avanza. La senadora preside el bloque oficialista en la Cámara alta y mantiene un perfil propio dentro del Gobierno.
Desde el Ejecutivo indicaron que Bullrich se dirigía a la sede gubernamental, pero debió interrumpir el trayecto. “No tiene lectura política”, aseguraron desde el entorno presidencial. Cerca de la legisladora ratificaron esa explicación, aunque dijeron que la decisión combinó “un tema personal y pocas ganas de ir”.
El cruce por los dichos sobre la prensa
La senadora también cuestionó las declaraciones de Javier Milei en la gala de la Fundación Faro. Allí, el Presidente sugirió «quemar en la hoguera» a periodistas por sus coberturas sobre la causa $LIBRA.
En una entrevista con LN+, Bullrich sostuvo:
«Defender la libertad también es respetar a quienes nos cuestionan. El poder siempre está bajo escrutinio; es mirado por el periodismo, es comentado. Si luego la justicia da la razón, es mejor. Creo que hay que cuidar un poco las palabras y tratar de no cruzar un límite como con esta frase tan fuerte de quemarlos en la hoguera», sostuvo Bullrich.
Por su parte, en una entrevista con Radio Mitre, Milei rechazó las versiones sobre una disputa electoral interna o una alternativa política sin su liderazgo:
«Eso es una operación de los medios que me desprecian a mí. Está claro que a mí no me quieren. Entonces, tienen a los delincuentes que se disfrazan de periodistas para instalar y transmitir el odio que tienen hacia mí. Como por ejemplo, quieren instalar esa idea estúpida del mileísmo sin Milei», enfatizó el Presidente.
La postura ante la elección en Brasil
Los comicios de Brasil sumaron otro punto de distancia. Mientras la Casa Rosada demora una declaración oficial a la espera de las presentaciones de Jair Bolsonaro, el bloque que conduce Bullrich evitó cuestionar el proceso electoral que consagró la victoria de Lula da Silva.
«Que el presidente diga lo que quiera. La elección ya se definió. No va a entrar en la locura del fraude», resumieron colaboradores de la senadora. Según indicaron, esa postura coincide con la de bloques aliados como el PRO y la UCR.
Desde el Ejecutivo justificaron la cautela diplomática al plantear que reconocer el resultado podría debilitar al expresidente brasileño. “El Presidente ha sido claro en su posicionamiento frente a esta elección. Si nos expresamos reconociendo la elección, de alguna manera debilitamos la línea de Bolsonaro”, explicó un funcionario con acceso al despacho presidencial.
Las aspiraciones electorales
Las diferencias se dan mientras continúa abierto el interrogante sobre el futuro electoral de Bullrich. En una entrevista con TN, la legisladora se refirió a sus aspiraciones:
«Yo estoy preparada, pero eso no quiere decir que vaya a ser candidata. Soy una persona que puede cumplir ese rol», aseguró.
En su entorno señalaron que la continuidad de sus gestos de diferenciación dependerá del rumbo y el tono de las decisiones que tome el Gobierno en las próximas semanas. En los pasillos parlamentarios, ironizaron: “Si deciden dejar de quemar gente en la hoguera, supongo que no va decir nada”.






