La Municipalidad de Esquel y las juntas vecinales acordaron un protocolo para identificar perros sueltos y contactar a sus responsables. La iniciativa se puso en marcha tras un nuevo aumento de animales en la vía pública, pese a las intervenciones realizadas.
La coordinadora de Fauna Urbana, Patricia Giacobone, explicó que las juntas aportan información sobre la presencia de perros sueltos y perras sin castrar. A partir de esos datos, el equipo municipal se comunica con sus responsables, les informa sobre la normativa vigente y promueve la castración. Si no recibe respuesta después de las visitas correspondientes, inicia un procedimiento por infracción.
Giacobone recordó que el cuidado de los animales es responsabilidad de sus tutores. También aclaró que el antiguo concepto de “perrera” ya no se aplica: Fauna Urbana recibe únicamente a perros involucrados en situaciones de mordeduras, bajo un protocolo específico.
Alejandra Matamala, vecina de Valle Chico, advirtió que creció la cantidad de animales en el barrio. Señaló que algunos perros son llevados desde otros lugares para la caza y luego quedan abandonados. La falta de cuidados, las enfermedades y las peleas entre animales, agregó, generan conflictos entre vecinos.
En el Barrio Estación, la presidenta de la Junta Vecinal, Sandra Goroso, también señaló que hay perros sueltos y que algunos vecinos sufrieron mordeduras. Destacó que el trabajo con Fauna Urbana permite acercar soluciones y facilitar el acceso gratuito a las castraciones mediante el quirófano móvil.
Darío Alessio, vecino del barrio, remarcó además la importancia de promover la conciencia sobre el cuidado de los animales.
La propuesta se extenderá a distintos sectores de la ciudad. En una primera etapa habrá charlas sobre tenencia responsable junto con escuelas, clubes, iglesias e instituciones barriales; luego se realizarán intervenciones con el quirófano móvil. La planificación prevé evaluar los resultados hacia fines de diciembre.






