El intendente de Esquel, Matías Taccetta, se reunirá este miércoles con representantes de SOEME y ATE para seguir negociando los salarios del último trimestre del año. El Ejecutivo municipal todavía no presentó una propuesta y atribuyó las dificultades para hacerlo a la caída de los ingresos.
En la previa del encuentro, el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Esquel y Zona Oeste (SOEME y ZO) realizó una asamblea general en su sede. Trabajadores y jubilados analizaron el estado de la paritaria y definieron el planteo que llevará el gremio a la mesa.
La reunión fue encabezada por el secretario general, Antonio Osorio, y el secretario de la Seccional Esquel, Tomás Ulloga. La vocal Claudia Antrichipay estuvo a cargo de redactar el acta.
Luego de debatir distintas alternativas, la mayoría votó pedir un aumento del 10% al salario básico y un bono de $500.000 para todos los trabajadores municipales.
Osorio sostuvo que los salarios necesitan una actualización urgente por las dificultades económicas que atraviesan los empleados y sus familias. Mencionó el endeudamiento y los gastos cotidianos entre las principales preocupaciones del sector.
“Tenemos familias endeudadas y se lo manifestamos al intendente. El porcentaje de morosidad es muy alto”, expresó. También señaló el peso de los alquileres, los impuestos y los servicios sobre los ingresos familiares.
El dirigente cuestionó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) refleje por completo la evolución del costo de vida de los trabajadores. “La nafta, impuestos y servicios están por encima de la inflación. Esto de que estamos unos puntos arriba de la inflación es muy relativo. No cuenta una verdad que en la calle se ve”, sostuvo.
Además, afirmó que hay menos dinero disponible para cubrir las necesidades básicas y que algunos trabajadores recurren al crédito para afrontar los gastos. “Se nos achicó el dinero disponible para comer. Está claro que necesitamos un aumento urgente a nuestro sueldo”, manifestó.
Osorio también habló del efecto acumulado de las devaluaciones. Reconoció que los aumentos salariales en Esquel acompañaron la inflación, pero señaló que esa comparación no contempla el endeudamiento acumulado en los últimos años. “Es una foto que es real, pero no se está diciendo que la devaluación nos produjo un estado de endeudamiento hasta el día de hoy. Estamos pagando intereses sobre intereses. Muchos compañeros han refinanciado una deuda con otra deuda”, afirmó.
Según su análisis, existe una diferencia de entre el 3% y el 5% entre la evolución de los ingresos y los costos que afrontan los trabajadores. También planteó que la negociación debería tener en cuenta la posibilidad de una nueva devaluación hacia fin de año.
El secretario general consideró que una mejora salarial podría aliviar la situación de los empleados y dinamizar el consumo en los comercios locales. También cuestionó el impacto del modelo económico nacional sobre trabajadores, jubilados y pequeñas y medianas empresas, y reclamó definiciones políticas a los gobiernos provincial y municipal frente a la situación social.
“No vemos rebeldía por parte de los intendentes ni de los gobernadores que terminan avalando un modelo que nos está poniendo en esta situación. Nos gustaría también ver ese gesto político de que digan que están de parte del pueblo que está sufriendo y no que guarden silencio, avalando un modelo que nos está perjudicando”, finalizó.






