La Municipalidad de Esquel y la Secretaría de Bosques de la provincia ejecutan un plan de prevención de incendios forestales con una inversión superior a los $50 millones. Las tareas comprenden limpieza, poda, raleo y manejo de la vegetación.
La subsecretaria de Espacios Verdes, Carolina Lemir, y la coordinadora de Bosques Comunales, Julieta Sandoval, explicaron que las intervenciones buscan disminuir el riesgo de incendios y resguardar los bosques, las viviendas y a la población.
Lemir detalló que el operativo se organiza en tres líneas: una cuadrilla forestal municipal de siete operarios, el apoyo del Servicio de Manejo del Fuego de la Brigada de Bosques y prestadores forestales contratados con fondos provinciales. En total, trabajan alrededor de siete frentes con mano de obra local especializada.

Las cuadrillas trabajan en sectores próximos al Arenal, el canal derivador, los accesos a la laguna La Zeta y distintos puntos de la reserva natural urbana. En las zonas de interfase, la limpieza y el raleo apuntan a reducir la velocidad de propagación de un posible incendio y facilitar la evacuación de los vecinos.
Sandoval señaló que en un sector de la reserva se realizó poda en una franja de entre 15 y 20 metros de ancho y cuatro metros de altura. También hubo trabajos en la plaza de los mates y están previstas nuevas intervenciones en el canal derivador y el Alto Río Percy.
Durante 15 días se recolectaron ramas en los barrios Estación, Bellavista, Ceferino, Don Bosco, Buenos Aires, Nores Martínez y Badén, junto con las juntas vecinales. Se retiraron más de 20 camionadas de residuos forestales, que serán tratados antes del inicio de la veda de quema.
Sandoval también hizo referencia a una nueva ordenanza municipal que permite firmar convenios con prestadores locales para realizar tareas de manejo forestal a cambio del material extraído. Las acciones se coordinan en la Mesa Forestal, que reúne a organismos técnicos, instituciones académicas y representantes del sector.
Las funcionarias indicaron que los trabajos se realizan de manera anticipada para reducir los riesgos durante la temporada de incendios y minimizar sus posibles efectos sobre los bosques comunales y la comunidad de Esquel.






