“Beautiful morning!”, escribió Cristina Kirchner en su cuenta de X para celebrar la victoria del Partido Demócrata en las elecciones legislativas de medio término de Estados Unidos. La expresión fue popularizada por el actor Guillermo Francella.
La expresidenta, que cumple prisión domiciliaria en su departamento del barrio porteño de Constitución tras la condena a seis años de cárcel en la causa Vialidad, había anticipado el resultado en una entrevista reciente con The Washington Post. En esa conversación cuestionó la intervención política del presidente estadounidense en la región y la asistencia financiera que recibió la gestión de Javier Milei en 2025.
“Paradójicamente, el hombre que ha hecho todo lo posible para ayudar a los gobiernos de derecha a ganar en América Latina perderá las elecciones en su propio país”, había sentenciado.
La postura de Kirchner contrasta con la del Gobierno argentino. Milei, aliado regional de Donald Trump, había respaldado a los candidatos republicanos durante un discurso pronunciado a mediados de octubre en la Gala Oficial de la Herencia Hispana, en Washington.
“Es importante no solo para Estados Unidos, sino para Occidente entero, que el rumbo de Trump salga fortalecido en las elecciones de noviembre. No podemos ceder un milímetro en nuestra reconquista del hemisferio”, afirmó Milei.
Los comicios concluyeron con una victoria demócrata y la recuperación del control de ambas cámaras del Congreso. Trump enfrentará así a una oposición legislativa durante los últimos dos años de su mandato.
La llamada “ola azul” alcanzó estados y distritos históricamente favorables al Partido Republicano, entre ellos Texas, Kansas, Iowa, Ohio, Carolina del Norte y Carolina del Sur. Dos años antes, Trump había ganado allí por márgenes de dos dígitos.
Entre los factores vinculados con el descontento ciudadano se señalaron la inflación persistente, el impacto del conflicto bélico en Irán y las dudas sobre la transparencia del Gobierno.
En Texas, el demócrata James Talarico ganó la elección para el Senado. El Partido Demócrata no conseguía un triunfo estatal en ese distrito desde hacía más de tres décadas. En Carolina del Sur, Annie Andrews derrotó a la senadora republicana Darline Graham; ambas candidaturas habían recibido respaldo directo de la Casa Blanca.







