Bunge cerrará su planta industrial en Campana y dejará de fabricar amoníaco y tiosulfato de amonio. La medida implica la desvinculación de 110 trabajadores.
Los dos productos se usan como insumos y nutrientes en la elaboración de fertilizantes para cultivos como trigo, maíz, soja y girasol. La unidad que produce tiosulfato de amonio funciona desde octubre de 2004.
La compañía tomó la decisión luego de analizar la operación. Entre los motivos señaló la obsolescencia tecnológica de una infraestructura de más de 50 años, las dificultades para abastecerse de materias primas y los cambios en las condiciones del mercado. También reconoció el impacto social del cierre para los trabajadores y sus familias.
Bunge tiene su sede corporativa en St. Louis, Missouri, Estados Unidos, y su sede registrada en Ginebra, Suiza. Está presente en más de 50 países, cuenta con 34.000 empleados y opera 500 instalaciones. En la Argentina, donde tiene más de 140 años de historia, emplea a 4.500 personas en unas 60 dependencias vinculadas con el acopio, la molienda de soja y girasol, la producción de aceites y la comercialización de granos. Su volumen operativo creció tras la fusión con Viterra, concretada en julio de 2025.
Durante el primer semestre de 2026, Bunge encabezó el ranking nacional de agroexportadores, de acuerdo con datos de la Bolsa de Comercio de Rosario. Declaró ventas al exterior por 11,6 millones de toneladas, equivalentes al 22% del total del sector, por encima de Cargill y Cofco.






