Nahuel Gallo prepara un libro sobre los 448 días que pasó detenido en Venezuela. Además de su experiencia, incluirá testimonios de otros presos políticos que conoció durante el encierro.
En declaraciones a Radio Rivadavia, el gendarme dijo que espera completar el manuscrito durante los primeros meses del próximo año. Para cubrir los gastos de edición y publicación, busca patrocinadores y apoyo financiero.
«Es un año y medio que contar. Todos los días son nuevas historias, todos los días pasaba algo nuevo. Era una caja de sorpresas estar ahí», señaló. Explicó que quiere dar visibilidad a lo vivido y generar conciencia para que otras personas no pasen por una situación similar. También contó que la detención cambió su escala de valores y lo llevó a apreciar cosas cotidianas, como compartir una comida, usar un teléfono o abrazar a sus seres queridos.
Gallo recuperó la libertad tras gestiones diplomáticas, pero afirmó que todavía piensa en el centro de detención: «Yo puedo estar libre, pero mi mente sigue ahí». En apoyo a quienes continúan presos, participa en maratones y competencias atléticas con una remera que reclama su liberación en el país caribeño. Definió esa iniciativa como «una lucha contra el olvido».
En relación con su situación judicial, sostuvo que sigue vigente un pedido formal de captura emitido por la Justicia venezolana. Según explicó, está vinculado con el incumplimiento de las condiciones que le impusieron al concederle la excarcelación: debía presentarse a firmar cada mes y tenía prohibido hacer declaraciones críticas contra el régimen chavista o sobre el expediente en su contra.
También expresó preocupación ante la posibilidad de que el Gobierno argentino reduzca sus denuncias internacionales contra la administración de Nicolás Caracas. Consideró que hacerlo sería «cínico» frente a los reclamos humanitarios sostenidos hasta ahora.
Consultado sobre su futuro profesional y las versiones de una eventual candidatura en 2027, Gallo reconoció que recibió sondeos y ofrecimientos de distintos espacios políticos, aunque aseguró que todavía no tomó una decisión. «Es un terreno que nunca lo exploré, pero tampoco estoy lejos de hacerlo», expresó.
Por último, agradeció a las personas, organizaciones y dirigentes que lo acompañaron durante su detención y en los reclamos por su liberación.






