Claudio Petris, juez de la Cámara de Apelaciones de Esquel, presentó su renuncia ante el Superior Tribunal de Justicia (STJ) diez días antes del jury de destitución previsto para el 16, 17 y 18 de noviembre en Rawson. La dimisión dejó frenado el proceso que podía concluir con su destitución.
Petris debía responder por acusaciones de presunto enriquecimiento injustificado, posibles irregularidades financieras, abuso de poder y conflicto de intereses. La denuncia ante el Consejo de la Magistratura fue impulsada por el fiscal de Estado provincial, Andrés Meiszner, después de que circularan versiones periodísticas sobre el desempeño del camarista en los últimos años.
Otro antecedente se registró a mediados de 2025, cuando Petris presidía la Asociación de Magistrados y Funcionarios del Chubut. En ese período cuestionó decisiones del STJ y amenazó con denunciar penalmente a sus ministros. Las acciones relacionadas con ese episodio fueron desestimadas por el Ministerio Público Fiscal.
Luego de la denuncia, el Consejo de la Magistratura abrió un sumario y en octubre de 2025 elevó la causa a juicio político. Petris había pedido licencia y, en diciembre de ese año, el Tribunal de Enjuiciamiento lo suspendió preventivamente de sus funciones.







