La entrevista de Cristina Fernández de Kirchner con Marina Dias, publicada por The Washington Post, reabrió el debate sobre las elecciones de 2027. La expresidenta dejó abierta la posibilidad de competir por la Presidencia y enfrentar a Javier Milei si revierte su inhabilitación perpetua y recupera sus «derechos políticos».
En paralelo, el abogado brasileño Rafael Valim presentó un pedido de revisión ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para que analice el marco procesal de la condena de Fernández de Kirchner.
En la Casa Rosada consideran que esa presentación no cambiaría el fallo de los tribunales argentinos ni habilitaría a la exmandataria a ser candidata. Fuentes libertarias sostienen que las eventuales resoluciones de organismos internacionales no son vinculantes para las sentencias firmes de la Justicia argentina. También calificaron la iniciativa como una jugada insólita o una provocación al sistema legal vigente.
En la mesa política del Gobierno, sin embargo, reconocen que una eventual habilitación de Fernández de Kirchner podría beneficiar su estrategia electoral. «Nos vendría bárbaro porque nos conviene polarizar con el kirchnerismo puro y duro, pero sería romper el sistema político electoral».
Más allá de la cuestión judicial, en el Poder Ejecutivo leen las declaraciones dentro de la disputa peronista por el armado electoral de 2027. Según esa interpretación, las apariciones de la expresidenta no apuntarían a promover una candidatura propia —que en el Gobierno consideran legalmente inalcanzable—, sino a fijar una posición dentro de su espacio, especialmente frente al gobernador bonaerense Axel Kicillof, a quien ven como uno de los posibles candidatos opositores.
«Me cuesta creer que no sea consciente de que su situación es compleja y que no sea un mensaje para socavar la interna. Le habla a Axel», sostuvo con ironía un funcionario con despacho en la Casa de Gobierno.
En el oficialismo también consideran que la reaparición de Cristina Kirchner remite a gestiones anteriores y puede contribuir a la estrategia de confrontación de Javier Milei y a la polarización política rumbo a las próximas elecciones presidenciales.






