La desaparición de casi 300 ovejas motivó allanamientos y secuestros en campos y en la zona urbana de Tecka. La investigación por abigeato busca determinar si funcionaba una posible red de faena clandestina y comercialización ilegal de ganado, con presuntos vínculos entre vecinos colindantes con el productor denunciante y comercios locales.
La causa está a cargo del procurador de fiscalía Ismael Cerda, junto con la Dirección de Seguridad y la Unidad Regional. El juez de turno autorizó las medidas luego de que la Fiscalía presentara elementos que respaldaban las sospechas, entre ellos una cantidad inusual de cueros frescos en los predios investigados y posibles vínculos comerciales con un carnicero de la zona.
Los procedimientos incluyeron registros en establecimientos ganaderos, viviendas y vehículos. También se dispuso el secuestro de teléfonos celulares y documentación contable, con el objetivo de reconstruir la posible logística y el movimiento financiero.
Operativos en el sector rural
Las diligencias comenzaron durante las primeras horas del sábado. Participaron efectivos de la División Investigaciones y de la División Policía Montada, que trabajaron en distintos lotes rurales.
En uno de los establecimientos secuestraron un rifle calibre .22 con la numeración suprimida, otro rifle calibre .22 Magnum y 80 cartuchos a bala de ese último calibre. También incautaron un ovino en pie con la señal registrada por el denunciante y tres cueros sin cabeza, con una mancha negra en el lomo.
En el mismo predio fueron inspeccionados 467 ovinos en pie y 130 cueros, de los cuales 60 no tenían cabeza. En otra recorrida por el sector, las fuerzas de seguridad encontraron además siete ovinos en pie pertenecientes a otra estancia.
Allanamientos en la localidad
En paralelo, personal de la Brigada de Investigaciones (DPI) realizó dos allanamientos en la zona urbana de Tecka y secuestró elementos de interés para la causa.
