El juez Ennis declaró legal la detención de un hombre de 71 años y dispuso que permanezca 10 días en prisión preventiva, en una causa por presunta privación ilegítima de la libertad y abandono de persona en Esquel. La decisión se tomó el viernes 23 de octubre de 2026, durante la audiencia de control de detención y apertura de la investigación.
El hombre había sido detenido el jueves 22, durante un allanamiento en el que recibieron asistencia su esposa, de 41 años, y sus hijos, de 13, 17 y 19. Las fiscales Cecilia Bagnato y Mónica Caveri explicaron los detalles del caso en una conferencia de prensa.
La intervención comenzó luego de que vecinos se presentaran en la comisaría el 10 de octubre para expresar su preocupación. En los testimonios reunidos por la Policía Comunitaria describieron que las ventanas de la vivienda, que contaba con varias habitaciones, solían estar tapadas con telas o papeles y que la actividad parecía desarrollarse principalmente durante la noche.
También dijeron que casi no veían salir a los menores, quienes no concurrían a la escuela ni compartían actividades con otros chicos del barrio. Además, contaron que por las noches escuchaban gritos de una mujer, que en ocasiones parecían incoherentes.
La Policía dio intervención al Juzgado de Familia, que ordenó el envío de un Equipo Técnico Interdisciplinario al domicilio. El hombre les impidió entrar y entrevistar a los integrantes de la familia. A partir de esa situación, se confeccionó un informe de riesgo inminente y las fiscales pidieron una orden urgente de allanamiento.
El operativo y los aspectos pendientes
En el procedimiento del 22 de octubre participaron la Brigada de Investigaciones, negociadores policiales, el Servicio de Protección de Derechos, equipos de Salud, un médico forense y las fiscales. Durante la inspección no se escuchó un pedido concreto de auxilio. Sin embargo, Caveri explicó que algunas manifestaciones de la mujer llevaron a acelerar el ingreso. En la vivienda encontraron un marcado desorden generalizado.
La mujer y los tres jóvenes fueron trasladados para recibir atención médica y contención profesional. El hombre quedó detenido ante la presunta comisión de un delito en curso. La Fiscalía aclaró que aún deben verificarse, mediante pericias y el análisis del registro de la vivienda, las versiones sobre un posible encierro de los hijos en sus habitaciones y el control de sus salidas. También resta determinar cuánto tiempo habría vivido la familia en esas condiciones.
Los 10 días de prisión preventiva dispuestos por el juez son menos que el plazo solicitado por el Ministerio Público Fiscal. Durante ese período, las fiscales prevén entrevistar a testigos, realizar evaluaciones profesionales y avanzar con las pericias pendientes. Bagnato señaló que la medida busca resguardar el proceso y que, si resulta necesario, pedirán una audiencia para revisar y prolongar la detención.






