La pobreza alcanzó al 34,4% de la población argentina durante el segundo trimestre de 2026, según un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA), basado en microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC.
El registro subió 4,4 puntos porcentuales frente al primer trimestre, cuando había sido del 30%. Al proyectar los resultados de la muestra al total de la población, el estudio calculó 16.493.312 personas pobres. La indigencia se ubicó en el 8%, equivalente a 3,8 millones de personas.
El informe observó aumentos en 23 de los 31 aglomerados urbanos relevados y señaló el menor dinamismo económico y el encarecimiento de la canasta básica entre los factores vinculados al deterioro. En la Patagonia, el aglomerado Comodoro Rivadavia–Rada Tilly registró un 42,9% de pobreza, frente al 26,1% del mismo período de 2025.
La UCA ubicó a Comodoro entre las zonas con mayores incrementos y relacionó el escenario con la precarización laboral y el aumento de la canasta básica hidrocarburífera y de los servicios locales.

Empleo e infancia
La pobreza también afectó a personas ocupadas: el 23,5% de quienes tenían trabajo se encontraba en esa situación, por encima del 20,7% del trimestre anterior. Entre las personas empleadas, el 4,1% estaba en la indigencia.
Más del 48% de los menores de 18 años vivía en hogares pobres. La tasa más alta se registró entre chicos de 5 a 12 años: alcanzó el 51,4% en pobreza y el 13,6% en indigencia.
Las tasas más altas
Concordia, en Entre Ríos, encabezó los registros de pobreza, con el 57,4%. Luego se ubicaron Gran Resistencia, con el 47,2%, y Corrientes, con el 43,6%. En indigencia, el porcentaje más elevado fue el del Gran La Plata, con el 16,1%.
Los factores señalados
El Observatorio vinculó el aumento de la pobreza con la pérdida de dinamismo del mercado laboral, marcada por una caída del empleo formal y más ocupaciones informales precarias, además de la reducción del poder adquisitivo de los salarios.
El análisis agregó que, desde fines del año anterior, los alimentos y la canasta básica aumentaron por encima de la inflación general. Según el informe, esa evolución aceleró el ingreso de familias trabajadoras por debajo de la línea de pobreza.







